Para alguien a quien le cuesta oír, un entorno ruidoso dificulta mucho más la comprensión. El ruido de fondo compite de manera continua con el resto de sonidos que los oídos pueden captar. Es uno de los  motivos principales por los que una persona que puede seguir sin demasiados problemas una conversación en un lugar tranquilo, no puede hacerlo cuando hay ruido de fondo.

En este mismo blog hemos hablado de la presbiacusia, esto es, la pérdida progresiva de la capacidad para oír debido al deterioro producido en el sistema auditivo generado por la edad. Pues bien, perderse el final de algunas palabras, incluso palabras enteras, en una conversación, es uno de los primeros síntomas de la presbiacusia. Y se hace más evidente, cuando la conversación se lleva a cabo en lugares con ruido de fondo como cafeterías, mercados o en calles próximas a carreteras con tráfico.

Como consecuencia de una mala recepción del mensaje, la comunicación se complica y, para evitar estas situaciones, la persona que no oye bien, evita entablar conversaciones. Y esta situación no sólo se da en personas con presbiacusia, también en personas con otros tipos de discapacidad auditiva.

El ruido, además de ser la causa más grave de la pérdida de capacidad auditiva, es uno de los factores más influyentes en la dificultad para escuchar. Este factor incide en mayor medida en las personas con discapacidad auditiva. La presencia del ruido en un ambiente dificulta la inteligibilidad de la palabra, definida como el porcentaje de palabras correctamente interpretadas por el oyente y que idealmente debe ser superior al 80%.

 

 Entender bien depende del nivel de ruido de fondo

Según la publicación “Accesibilidad Auditiva: pautas básicas para aplicar en los entornos”, la inteligibilidad depende del Tiempo de Reverberación y del Nivel de Ruido de Fondo. Este factor se ve incrementado en personas usuarias de audífonos o implantes cocleares ya que estos aparatos amplifican la señal de ruido que les llega.

Por todo ello, se deben cuidar las condiciones acústicas de los espacios, evitando la presencia de ruidos, y teniendo en cuenta otros factores como el uso de productos poco ruidosos e intentando que estén lo más alejados posible de las personas, como lo son los aparatos de aire acondicionado, electrodomésticos, cafeteras de restaurantes, etc.

Para facilitar la comprensión de la persona con problemas auditivos, es prioritario intentar eliminar cualquier tipo de ruido de fondo mientras se mantiene una conversación. En este sentido, es recomendable apagar la televisión o cerrar las ventanas si hay mucho ruido de tráfico.

Además de buscar un lugar tranquilo para hablar, también es positivo acercarse a la persona que escucha para que la voz le llegue con más fuerza que cualquier otro ruido. Los labios también pueden ayudar a la persona que está tratando de entender, a completar el significado del mensaje.