Cada año, en España, se llevan a cabo aproximadamente unas 2.500 procesiones durante la Semana Santa, una tradición que une a millones de personas en torno al arte, la cultura y la fe. Cientos de  municipios de nuestro país acogen procesiones inundando de música, color y devoción sus calles. Sin embargo, detrás de la solemnidad y belleza, existe un aspecto que suele pasar desapercibido. Nos referimos a la exposición a altos niveles de ruido generado por las cornetas, trompetas y tambores de las bandas de música que acompañan las procesiones y que pueden provocar problemas de audición, especialmente a los propios músicos. Hoy queremos hablar de la necesidad de utilizar protección auditiva en las procesiones de Semana Santa.

Protección Auditiva en las Procesiones de Semana Santa

Las procesiones suelen estar acompañadas por cornetas, tambores y otros instrumentos que generan sonidos muy fuertes. Las personas que asisten a las procesiones pueden exponerse a niveles elevados de decibelios, especialmente cerca de los pasos que procesionan acompañados por la banda de música. Sin embargo, el verdadero riesgo recae sobre los músicos que pueden pasar horas tocando con pasión sus instrumentos y exponiéndose a los decibelios generados por el conjunto de instrumentos musicales.

Una procesión de Semana Santa puede generar niveles de ruido significativos, superando frecuentemente los 85 decibelios (dB), lo cual puede ser perjudicial para la salud auditiva. En momentos de mayor intensidad, como bandas de tambores y cornetas, se han registrado picos que superan los 100 dB, alcanzando en casos extremos hasta 120 dB.

Decibelios y Pérdida Auditiva

El exceso de decibelios puede causar pérdida auditiva, si bien no de manera inmediata, sí a medio o largo plazo. El ruido se acumula y, después de años de ensayos y de participar en procesiones o en conciertos, la probabilidad de desarrollar pérdida auditiva aumenta.

Por encima de 85 decibelios los oídos comienzan a sufrir. En ocasiones, los oídos desarrollan acúfenos, sensación de zumbidos o pitidos en los oídos que pueden convertirse en algo permanente. Hay estudios que indican que los músicos de orquesta, que suelen permanecer expuestos a sonidos intensos durante mucho tiempo, tienen más probabilidades de desarrollar pérdida auditiva a lo largo de su vida.

Por eso, los profesionales de la audición recomiendan proteger los oídos en cualquier tipo de acontecimiento en el que, como las procesiones de Semana Santa, se produzcan altos niveles de ruido.

La mejor manera de proteger los oídos del ruido pasa por el uso de tapones contra el ruido. Hoy en día, los tapones a medida ofrecen una protección superior, reduciendo el impacto de los decibelios sin perder claridad en los sonidos, permitiendo disfrutar de las procesiones sin poner en riesgo la audición.

En Audiocentro, elaboramos tapones contra el ruido a medida para poder seguir disfrutando de la Semana Santa mientras mantenemos a salvo la salud auditiva.