A unos días de la llegada del Año Nuevo Chino queremos prepararnos para la celebración recordando cómo podemos proteger nuestra salud auditiva. Con esta fiesta, llega la emoción de los petardos y fuegos artificiales, símbolos tradicionales que iluminan la noche y llenan de alegría las calles. Sin embargo, detrás de estos momentos de fiesta, existe un riesgo que no debemos ignorar: el daño a nuestra audición por el ruido impulsivo producido por estos explosivos. Hoy queremos halar de ello y darte unos consejos para que protejas tu audición ahora que llega el año nuevo chino con el peligro del ruido impulsivo.

Llega el Año Nuevo Chino con el Peligro del Ruido Impulsivo

La pólvora es una mezcla de sustancias químicas, principalmente nitrato de potasio, carbón y azufre, que al ser quemadas producen una rápida liberación de gases y calor. Este proceso genera una explosión que se traduce en un fuerte estallido de luz y sonido. El resultado es un ruido llamado impulsivo, que se caracteriza por ser súbito, intenso y de corta duración.
El ruido impulsivo ocurre en un instante y tiene un nivel de volumen muy alto, generalmente por encima de los 120 decibelios (dB). Una explosión de petardo puede alcanzar los 150 dB, niveles que sobrepasan los límites seguros para la audición humana fijados en unos 80 decibelios.

La exposición a estos ruidos puede causar daños en las células sensoriales del oído interno, que son las responsables de convertir las vibraciones en impulsos nerviosos que nuestro cerebro interpreta como sonido. El daño puede ser temporal, causando una pérdida auditiva transitoria, o permanente, si las células se destruyen de manera irreversible. Además, estos ruidos fuertes pueden provocar tinnitus, esa molesta sensación de zumbido en los oídos que puede persistir incluso después de la explosión.

Protección ante el Ruido Impulsivo

Participar en las celebraciones en las que se utilizan artefactos pirotécnicos debe hacernos extremar las precauciones. Es importante ser precavidos y utilizar tapones para los oídos u orejeras de protección. Para los niños son más cómodos y fáciles de utilizar los segundos. No aíslan completamente del exterior pero sí reducen notablemente en volumen de los decibelios que llegan al interior del oído.

Una buena opción si no disponemos de protección auditiva pasa por mantener una buena distancia de seguridad con respecto a la fuente de sonido. Sentir dolor en los oídos es la mejor señal para huir del lugar en el que nos encontramos. Cuanto más tiempo permanecemos en ese espacio, más daño sufren los oídos.

Si, a pesar de esta protección, o debido a la ausencia de la misma, experimentamos una sensación de oído tapado, zumbido, dolor o pérdida auditiva, es importante actuar rápidamente.

Lo primero es evitar seguir exponiéndonos a ruidos fuertes. Después es recomendable acudir a un profesional de la audición para conocer el estado de la salud auditiva. La intervención temprana puede marcar la diferencia entre una recuperación completa o un daño permanente.

¡Todavía tienes unos días para prepararte y disfrutar de las celebraciones del Año Nuevo Chino sin riesgo para tus oídos! ¡Protege tu audición y la de los que te rodean! En Audiocentro podemos ayudarte.