Invierno y Salud Auditiva
Cuando llega el invierno, la bufanda, los guantes y los abrigos se convierten en nuestros mejores aliados. Pero, a pesar de abrigarnos bien, el frío puede terminar afectando a los oídos. Hoy, con la llegada de la nueva estación, nos vamos a detener en explicar cómo el frío del invierno puede afectar a nuestros oídos. Hoy hablamos de invierno y salud auditiva.
Invierno y Salud Auditiva
Nuestros oídos son unos pequeños órganos que disfrutan de un buen aislamiento natural, pero son muy sensibles a los cambios de temperatura. Cuando salimos a la calle en invierno y el aire es muy frío, especialmente si permanecemos expuestos durante mucho tiempo sin protección, el frío puede hacer que sintamos molestias o incluso dolor en los oídos.
¿Por qué sucede esto? La razón principal es que el frío puede hacer que los vasos sanguíneos del oído se contraigan. Esto reduce el flujo de sangre en esa zona, lo que puede provocar una sensación de opresión, molestias o dolor. Además, el frío puede afectar el tímpano, que es esa pequeña membrana que vibra con el sonido, haciéndolo más sensible y propenso a molestias.
Frío y Constipados: Un mal binomio para los Oídos
No solo el aire frío puede causar molestias directamente, sino que también puede aumentar las probabilidades de resfriados y constipados. Cuando estamos resfriados, nuestro sistema inmunológico se pone en marcha, pero también se produce una inflamación en las vías respiratorias superiores, incluyendo la garganta y los oídos.
Cuando el resfriado llega a los oídos puede provocar una otitis, que es una infección en el oído. La otitis media (en el oído medio) es bastante común en invierno, especialmente en niños, pero los adultos también pueden padecerla. La inflamación y la acumulación de líquido en el oído pueden causar dolor, sensación de bloqueo y pérdida temporal de audición.
Prevenir los Problemas Auditivos en Invierno
Para evitar el desarrollo de algunos problemas auditivos, podemos proteger los oídos durante el invierno abrigando las orejas en los días fríos o con viento. Es clave mantener la cabeza y las orejas calientes para evitar que el frío afecte directamente.
Una buena opción, si tenemos que permanecer tiempo en la calle, es utilizar orejeras, gorros o bufandas. Y después de permanecer al aire libre evitar, siempre que sea posible, los cambios bruscos de temperatura.
Por otra parte, para tratar de evitar infecciones, hay que tratar de mantener las vías respiratorias saludables. Para ello es necesario lavar las manos con frecuencia, evitando ambientes muy contaminados o con mucho humo. Una buena alimentación contribuye a mantener fuerte el sistema inmunológico.
Cuando se nota congestión, dolor o sensación de oído tapado hay que consultar a un especialista para que determine si ya se ha desarrollado una infección (otitis) y que adopte las medidas adecuadas para evitar complicaciones.
En ocasiones, el descanso y una buena hidratación son suficientes para luchar contra la infección. En otros casos, es preciso tomar analgésicos para evitar el dolor y antibióticos si el profesional así lo recomienda.
Si tu audición se resiente, es recomendable acudir a revisar tu salud auditiva. En Audiocentro nuestros profesionales pueden realizarte un examen auditivo para determinar el estado de tu audición de manera rápida y sencilla.
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