El Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido se celebra cada año el último miércoles de abril. Se trata de una jornada impulsada a nivel global para sensibilizar a la población sobre los efectos del ruido en la salud y promover hábitos que ayuden a reducir la exposición sonora en nuestro día a día. Organismos como la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Europea de Medio Ambiente advierten desde hace años de que el ruido es un factor de riesgo para la salud pública.

Un Factor de Riesgo para la Salud Pública

Este día internacional nació con el objetivo de alertar sobre la contaminación acústica, un problema ambiental cada vez más extendido sobre el que es preciso informar, educar y fomentar medidas de prevención entre la población. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la contaminación acústica es la segunda causa ambiental que más problemas de salud provoca en Europa, solo por detrás de la contaminación del aire. Se estima que millones de personas están expuestas a niveles de ruido perjudiciales de forma continuada.

El ruido afecta directamente a la salud auditiva, siendo una de las principales causas de pérdida de audición. Sin embargo, sus efectos van mucho más allá. Puede provocar alteraciones del sueño, estrés, ansiedad, problemas cardiovasculares (como hipertensión), dificultades de concentración y aprendizaje y disminución del rendimiento laboral y académico.

Ruido Laboral y Ruido de Ocio

En la vida cotidiana, existen múltiples fuentes de ruido que pueden resultar perjudiciales si la exposición es prolongada. Nos referimos al tráfico, las actividades industriales y los ambientes laborales ruidosos.

Especialmente preocupante es el ruido en el tiempo de ocio, ya que suele percibirse como inofensivo cuando en realidad puede alcanzar niveles muy elevados. El ruido de bares y discotecas puede pasar factura en la audición, pero hay otra fuente de sonido que es utilizada por la mayor parte de los jóvenes, y cuyos efectos perjudiciales ya se están dejando notar: los auriculares. Utilizar auriculares a un volumen excesivo durante muchas horas al día puede afectar a la salud auditiva.

La Organización Mundial de la Salud alerta de que más de 1.000 millones de personas entre 12 y 35 años están en riesgo de pérdida de audición debido al uso inadecuado de auriculares y la exposición a música a alto volumen.

Los profesionales de Federópticos se suman a esta jornada de concienciación y alertan del peligro que supone la exposición prolongada a niveles elevados de decibelios. Recuerdan que los efectos del ruido son acumulativos, por lo que el daño puede no ser inmediato, pero sí manifestarse con el tiempo.

En lugares con ruido recomiendan el uso de protección auditiva como tapones o cascos especializados. Respecto al uso de auriculares hacen un llamamiento para que se mantenga el volumen de los auriculares por debajo del 60% y se realicen pausas cada cierto tiempo para que los oídos puedan descansar.

Además, recuerdan que es importante mantener revisiones auditivas para detectar cualquier problema de forma precoz.