El Riesgo de la Música Clásica para la Salud Auditiva
Cada 13 de julio, se celebra el Día Internacional del Director de Orquesta. Una fecha que nos invita a valorar la magia de la música clásica y los beneficios que aportan a las personas. La música, en sus muchas formas, enriquece nuestras vidas, pero también puede representar un riesgo para la salud auditiva si no se toman las precauciones adecuadas. Incluso la música clásica. Los directores de orquesta son profesionales que permanecen expuestos a un elevado número de decibelios durante muchas horas al día. Hoy hablamos del riesgo de la música clásica para la salud auditiva.
El Riesgo de la Música Clásica para la Salud Auditiva
El volumen elevado, ya sea en conciertos, discotecas, en el uso de auriculares o incluso en la música clásica, puede dañar las células ciliadas del oído interno. Estas células, responsables de convertir las vibraciones sonoras en impulsos eléctricos que el cerebro interpreta como sonidos, no se regeneran. Cuando se exponen a niveles excesivos de decibelios durante períodos prolongados, las células ciliadas pueden deteriorarse o morir, provocando pérdida auditiva o acúfenos (zumbidos en los oídos).
Las células ciliadas son extremadamente sensibles a los niveles de energía sonora. La exposición constante a sonidos fuertes genera un estrés mecánico y químico que daña estas células que se encuentran en la cóclea. La intensidad del sonido, medida en decibelios, y la duración de la exposición, determinan el grado de daño. Muchas personas piensan que solo los ruidos estridentes o la música moderna representan peligro. No obstante, la música clásica también puede ser perjudicial si se escucha a volúmenes elevados durante muchas horas.
Riesgo Auditivo de los Músicos de Orquesta
Los músicos de orquesta, incluyendo a los directores, están especialmente expuestos a altos volúmenes durante largos períodos de tiempo. La intensidad de la música en vivo suele superar los 85 decibelios. En ocasiones puede alcanzar niveles aún mayores, especialmente en conciertos o ensayos prolongados. La exposición continua a estos niveles, sin protección adecuada, puede generar una pérdida auditiva progresiva. También puede provocar la aparición de acúfenos, lo que afecta a la calidad de vida de estos profesionales.
Para proteger los oídos y disfrutar de la música durante muchos años es fundamental escuchar la música a un volumen moderado. También es recomendable evitar exposiciones prolongadas a sonidos altos dejando descansar los oídos cada cierto tiempo.
Para reducir la cantidad de decibelios que acceden al interior del oído en conciertos y ensayos, la mejor opción es utilizar tapones. Permiten reducir el volumen sin afectar a la percepción musical.
Es fundamental que los músicos y profesionales expuestos a altos decibelios, como los directores de orquesta, se sometan a controles auditivos regulares para detectar posibles daños en etapas tempranas. Y, aunque cada vez la sociedad es más consciente de los riesgos asociados al volumen, sigue siendo muy importante conocer cómo el volumen y la duración de la exposición afectan la salud auditiva.
Desde Audiocentro, fomentamos la importancia de cuidar la audición para disfrutar de la música durante toda la vida. La prevención y las revisiones periódicas son las mejores herramientas para mantener una audición saludable.
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