Conducir un vehículo no es una tarea complicada, aunque sí es necesario un aprendizaje y, como en todo, la práctica se torna fundamental.

Para evitar complicaciones o accidentes, además de revisar las condiciones del vehículo, también es necesario que las condiciones del conductor sean las óptimas ya que hay que prestar atención a lo que sucede tanto dentro como fuera del automóvil. Y, para ello, las condiciones visuales y auditivas deben ser las mejores.

Tener problemas de audición puede ser una barrera a la hora de obtener un permiso de conducir o lograr la renovación del mismo.  De hecho, la Dirección General de Tráfico indica que no debe existir una pérdida de audición combinada entre los dos oídos, con o sin audífono, de más del 45% para el grupo 1 (AM, A1, A, B, B+E y LCC) y de más del 35% para el grupo 2 (BTP, C1, C1+E, C+E, D1, D1+E, D, D+E).

Cuando se presenta un déficit sensorial, la DGT obliga a realizar un mecanismo compensatorio basado en potenciar la capacidad de otras aéreas sensoriales, tales como la visión. En estos casos será obligatoria la utilización de espejos retrovisores exteriores y uno panorámico en el interior del coche. De esta manera se aumenta el campo visual del conductor.

Conducir con dificultad auditiva

Hace un tiempo, en este mismo blog, nos hicimos eco de una noticia relacionadas con la conducción y los problemas de audición.

La empresa Ilunion (grupo empresarial de la ONCE y su Fundación) había desarrollado un sistema de bucle magnético para que, en el interior del vehículo, los usuarios de audífonos o implantes cocleares, pudieran recibir los sonidos de manera más clara, pudiendo discriminarlos y mejorar así su conducción. Te animamos a leerlo.

La última innovación tecnológica en este sentido (al menos que hayamos conocido hasta el momento) viene de la mano de un estudiante de Ingeniería de la Universidad de Alicante, Francisco Laport.

Laport ha desarrollado un sistema de discriminación de alertas sonoras. Le ha dado el nombre de “EarDrive” (oír-conducir). Según él mismo ha explicado “actúa como un oído artificial para el conductor, siendo capaz de capturar todos los sonidos que rodean al vehículo y así detectar aquellos que son potencialmente peligrosos”.

Este sistema de discriminación de alertas sonoras se comunica con el usuario a través de la pantalla de un móvil con señales visuales, y de un reloj inteligente que produce alertas visuales y vibratorias.

De momento, este sistema es un prototipo, pero la intención es lograr la financiación necesaria para mejorar sus prestaciones y poder comercializarlo.

Estaremos atentos para contarlo.